martes, 10 de julio de 2018

It's a match!



04:00 a.m.

La peque se ha despertado y no es capaz de quedarse dormida por sí misma, así que me tumbo al lado de ella y me subo la camiseta del pijama para darle el pecho. Tengo mucho sueño porque me acosté tarde abriéndome la cuenta de Tinder y deslizando opciones, más a la izquierda que a la derecha. Miro la hora en el móvil para saber cuánto queda para que suene el despertador y una notificación aparece en la pantalla. Es de Tinder y dice: "¡Tienes un match!" Vuelvo a bloquear el teléfono y cierro los ojos.

A la mañana siguiente estoy desayunando con el móvil al lado. La misma rutina de siempre. Miro Instagram, Facebook, leo alguna que otra noticia. Aún no he abierto Tinder. No me atrevo. No sé qué hacer ahora, ¿en qué momento me pareció buena idea meterme en este lío? Abro Whatsapp y le escribo a mi amiga M.

- SOCORROOOOO!!!


Le cuento que me he hecho un Tinder, que me sale no sé qué de match, que no sé que hacer. Que estoy atacada. M me cuenta que así es como Tinder te avisa de que una persona ha deslizado tu foto a la derecha cuando tú también has hecho lo mismo con esa persona. Automáticamente, en la sección de mensajes se abre un nuevo chat con esa persona y ahí tenéis la posibilidad de iniciar una conversación. Bueno, pues mi primer día en Tinder, a pesar de que estaba poco receptiva y no di muchos corazones, se saldó con algún que otro match. Pero no, no os creáis que hablé con todos, pues mi timidez y mis todavía prejuicios con esta aplicación han hecho un poco de las suyas.


El primer match fue un chico un año mayor que yo, de la especie de los Plurilingües (según emoticonos de banderitas tenía). Empezamos a hablar y todo muy educado. De repente, una pregunta que no me esperaba, o al menos no me la habían hecho nunca:

- ¿Cuánto mides?

Me resultó un tanto extraña. También es verdad que nunca había conocido a chicos a través de una pantalla, así que si esa pregunta fuese en persona, puede que hubiese resultado más extraña aún.
Le contesté con mi altura y me dice que él es bajito, ya me estaba oliendo yo que había tenido tan buen ojo que había deslizado a la derecha al Tyrion Lannister de Tinder. Acto seguido le devolví la misma pregunta que él me había formulado, y resulta que medía justo un centímetro más que yo. Si tengo que elegir un tipo de hombre según su altura, puede que a priori te diga que un poco más alto que yo, pero realmente nunca me ha importado si mi pareja es muy alta o baja siempre que no haya una diferencia notable entre nosotros. Conforme la conversación se iba tornando más personal, un pensamiento comenzó a invadirme ¿Debía contar que tenía una hija? No es que me avergüence de ella ni mucho menos, vamos, mi niña lo primero. Pero seamos sinceros, a más de uno ese hecho le puede "espantar" y yo, para algo que no va a ser ni serio ni formal, tampoco sé si es necesario. Le pido consejo a mi amiga M y su respuesta es clara como el agua "no lo digas, total, para un polvo". Ese es el problema, que tampoco sé si quiero un polvo. Ay qué lío. Pero por ahora decido hacerle caso y ahorrarme el "pequeño" detalle de que soy mamá. Con sentimiento de culpa de por medio por ocultar a la personita más importante de mi vida.

Continué hablando todo el día con este chico, R, y la verdad es que me estaba pareciendo muy simpático y por sus fotos me llamaba bastante la atención. A ratitos seguía mirando otras fotos de chicos y dándole a la "X". Tuve dos momentos de esos en los que te da un vuelco el corazón porque te encuentras a alguien conocido y piensas, madre mía, ¿le habré aparecido yo a ellos? ¡Qué vergüenza! 
Pero la cosa no quedó ahí. Tuve también un par de coincidencias más. El primer chico, uno muy guapo, con una foto de anuncio, pero sin parecer pretencioso, a parte de nada de selfies enseñando tableta o "morritos". Me recordaba al Capitán América. De hecho, me había gustado tanto por su foto principal que lo deslicé a la derecha sin ver la información pensando que un chico como él nunca deslizaría hacia la derecha a una chica como yo. Ojo, que no me considero una niña fea, pero tampoco soy una modelo de Victoria's Secret, y menos desde después de dar a luz. Total, que cuando vi que tenía un match con este chico experimenté un subidón de adrenalina de esos que te daban con catorce años cuando el chico que te gustaba te decía "hola". Ay los teen, qué tiempos aquellos. Hasta que mi subconsciente, que ya está un poco curado de espantos, decidió hablarme. 

- ¡Toc, toc! Soy tu subconsciente. 
- ¿Otra vez tú? Con lo contenta que estoy, ¡ya vienes a fastidiarme el momento! ¿Qué pasa?
- Querida, ¿por qué no le hechas un vistazo a su información?

Miro la información y no hay nada.

- Bueno. no tiene nada. Y qué. Yo tampoco puse nada. Además, más excusas para hablar y preguntar...
- ¿Y fotos? ¿Cuántas fotos tenía?

Solo tenía una foto, la principal. De repente se me vino un recuerdo a la mente, del día que estaban mis amigos hablando de Tinder, y de una amiga mía que decía: "No te puedes fiar. Muchos perfiles son falsos. Se nota nada más ver la foto". 

- Es verdad. Tienes razón. Bueno "tengo", porque mi subconsciente es yo. Ese perfil es más falso que un billete de tres euros. Mejor decepcionarme ahora que más adelante.

Mientras tenía todo este debate conmigo misma el Capitán América me habló. Lo típico, un "hola, qué tal"; a lo que yo contesté: "te he deslizado a la derecha sin querer, la verdad" ¿Podría haber sonado más estúpida? Su más que esperada respuesta ante mis formas fue: "bueno, pues nada, suerte. Chao". Nunca sabré si me equivoqué. 

Antes de que acabase el día, tuve otro match más. Todavía no me ha hablado, y dudo que lo haga. Pues hasta que he terminado de escribir esto ya han pasado unos cuantos días. También es verdad que podría haberle hablado yo, pero aún no florecen de mí esas ganas y esa ilusión. Aunque, volvamos a ese primer día en Tinder. Tras haber sido una borde de manual con el, ya pasado pisado, Capitán América, sigo hablando con R, mi primer contacto. Conociéndonos, hablando poco a poco, sobre gustos, aficiones y tal. A ratitos, pasito a pasito, como yo quiero. Además, en unos días se va al extranjero durante todo el verano, así que, para empezar, y con las inseguridades que aún tengo respecto a esta aplicación, me viene genial. Si puedo voy a evitar quedar con él. Por ahora solo quiero hablar. Saber cómo es conocer a alguien a través de una pantalla antes de dar el siguiente paso.

Bienvenidos al amor 3.0. Bienvenidos al amor en los tiempos del Tinder.

21: 30 p.m.

Acabo de cenar, mientras la peque se termina su fruta de postre salgo a fumarme un cigarrillo. Abro Tinder y pienso para mí misma: esta mierda engancha, ¿eh? Deslizo unos cuanto perfiles para la izquierda y, de repente, la nada:

"No hay nadie nuevo cerca de ti".




martes, 3 de julio de 2018

La jungla tinderiana (II)


Es oficial, ya tengo un par de ¿matches?, ¿matchs?, ¿coincidencias? (Querida Fundéu, como buena usuaria de la lengua se me hace necesario que acuñes una escritura o término correcto para denominar a ese momento en el que dos personas se han deslizado mutuamente a la derecha en Tinder).

De hecho, en un principio este post iba a tratar sobre mis nuevos amigos tinderianos. Pero tras varios días navegando por las profundidades del río Tinder me he dado cuenta de que, a priori (seguiremos investigando), en esta jungla habitan ni más ni menos que nueve especies dominantes y los híbridos formados por el cruce de estas. Por lo que he considerado necesario ampliar la entrada anterior con esta nueva información que puede ser muy útil de cara a futuros usuarios o arrojar algo de luz sobre las dudas de los ya iniciados.

GYM-TONICS


Por una parte nos encontramos con los Gym-Tonics, los reconocerás porque solo tienen dos tipos de fotografías. En el gimnasio o en la discoteca/pub de turno copa en mano para que se vean bien los bíceps o, en su defecto, camisa blanca abierta para presumir de pectorales. El olor a aceite de bebé para resaltar el brillo de los músculos a veces puede incluso atravesar la pantalla. Yo más que aceite les regalaría una crema solar FPS 30 si no quieren parecerse de aquí a unos años a Julio Iglesias, por lo del moreno y eso.


PLURIDEPORTISTAS

Porque ¿para qué conformarse con un poquito de running cuando puedes practicar además fútbol, pádel, kite-surf, escalada, senderismo, montañismo, ciclismo y natación? Suelen tener unas cuantas fotos y en cada una salen practicando una actividad deportiva diferente. Además, por si no te ha quedado claro en su descripción, se encargan de subrayar que practican muchos deportes con infinitos emoticonos. Con suerte entre la escalada del miércoles y la quedada con el grupo de ciclismo de los jueves puede dedicarte media horita para que tengáis una cita. Si te sientes identificada con este estilo de vida, ¡enhorabuena! ¡Hay especímenes de sobra! A no ser que seas de las mías, es decir, de las que consideran que correr detrás de una pequeñaja de dos años y hacer las tareas son ya de por sí actividades deportivas (ojo, que cuidar de un niño yo lo consideraría hasta deporte de alto riesgo).

HOMBRES DE LAS NIEVES

Entre perfil y perfil de Gym-Tonics y/o Purideportistas de vez en cuando aparecen chicos "normales". Hasta aquí todo correcto hasta que, después de unos días deslizando perfiles, sientes que hay algo que te inquieta, te atormenta, te perturba (Esperanza Gracia dixit). Hasta que un buen día das con la tecla ¿Por qué el 90% de chicos tienen mínimo una foto en la nieve? No, en serio. No es cachondeo. Probadlo y veréis. O si por aquí hay algún amable usuario o usuaria que haya caído en la misma cuenta que yo le agradecería que lo comentara y ver que no estoy sola ¿Es que por tener fotos en la nieve se liga más? Quizás podríamos llevar este caso a Cuarto Milenio. Es más, ¡quizás en Tinder exista la respuesta a la leyenda del Hombre de las Nieves! No, si al final no encuentro a nadie pero acabo desvelando el origen del Universo...

THE INVISIBLE MEN


Así, en inglés, que queda más cool. Y es que amigos y amigas, esos antiguos romances, en los que el hombre no conocía el rostro de su amada pero, un gesto, una palabra de ella, le bastaban para caer rendido a sus pies y escribirle poemas sobre la naturaleza, el amor, la belleza, el irremediable paso del tiempo... todo eso, se ha modernizado. Bienvenidos al amor medieval 2.0. Sí, existe cuando empiezas a ver perfiles en los que la única fotografía es un paisaje, una moto, un coche (dejando claras sus prioridades) o, con suerte, un ojo o alguna parte de su anatomía (ay, madre mía, qué mal suena esto. Que no, que no he visto penes aún, gracias a Dios. Por cierto, a propósito de este intento de broma de dudoso gusto, os digo que Tinder da la posibilidad de denunciar a un usuario, así que supongo que si a algún tarado le da por subir una foto de su pene esta no durará mucho). Cuando dichos perfiles vienen acompañados de una descripción de la persona más detallada, puedo entender que esa persona no quiere que se interesen por su físico sino por el interior. Sí, todo muy romántico y muy bonito pero, venga ya, una fotito ayuda un poco más a decidirse ¿no? Ahora bien, cuando lo único que ves es un nombre, una edad y una foto de cualquier cosa, ya os digo: paisajes, objetos, frases de manual, lo que sea, menos la persona, y encima no tiene nada en su información, me pregunto ¿hay alguien que les haga un desliz hacia la derecha? ¿Están ahí por cotillear? ¡Necesito respuestas!


CATMEN


Chicos sujetando gatos, chicos con fotos de sus gatos, chicos que en su información ponen cosas tipo:


...me encantan los gatos...
...enamorado de los gatos/ de mi gatito...
...mi pasión: los gatos...
...no sin mi gato... (vale, creo que este último me lo he inventado)

A ver, ¿qué os habéis creído? ¿Que porque el cine Hollywoodiense se haya encargado de retratar a las chicas adorables, jóvenes, universitarias (guapas) que viven solas como amantes y dueñas de un gatito ya todas somos así? Utilizar una mascota para ligar es un truco muy viejo pero en el que yo he caído, en mi caso, con el tema perros. Es ver a un chico con un adorable perrete (punto extra si es un cachorrito) y ya sentir simpatía por él (y por el dueño del perro también). Pero ay, que una con la edad se ha vuelto desconfiada, y como también me he tragado unas cuantas pelis de los noventa, de la primera década de los 2000 y de Antena3, también sé que el que se acerca a la chica del gatito con la excusa de ser otro amante de los mininos y demás criaturas del Señor, suele ser el acosador/ asesino psicópata (¡horror!).

TINDERIANOS POR EL MUNDO o TINDER-SURFERS


Porque si antes hablábamos del amor medieval 2.0 que los "hombre invisibles" se habían encargado de modernizar, ahora toca hablar de la picaresca en tiempos del Tinder. Y es que ya no es una cualidad intrínseca a los españoles, sino que nuestros Lazarillos de Tormes se han internacionalizado con esto de la globalización y, como está muy de moda viajar, ¿qué mejor manera de ahorrarse un dinerillo que no pagando un hotel? Y esto viene a cuento de los numerosos perfiles en los que en la información me he encontrado con frases tipo:


...de viaje por Málaga y Granada durante esta semana. Podemos quedar para tomar algo, cenar y lo que surja...
...de vacaciones por unos días visitando diferentes ciudades al sur de España...

ACLARACIÓN: estas frases no son literales. Pero resumen perfectamente el estilo de información que esta espécimen suele escribir. Además, de ser literales, estarían traducidas, porque normalmente están en inglés (suelen ponerlas hombres que vienen del extranjero) y, si son en español, normalmente están mal escritas y acaban con un "pardon por mi espanol".
Pero no, no penséis que esto es solo cosa de guiris, sin ánimo de ofender, que también hay ciudadanos patrios que han encontrado en Tinder una forma de ahorrarse el dinerillo del alojamiento (o como dicen los modernos, de hacer CouchSurfing, y ya, de paso, hasta alguno acabará encontrando pareja y todo. Los podréis diferenciar, a parte de por nombres tipo Antonio, Alberto o Manuel, por frases como estas:

...en Salamanca sólo hoy y mañana por trabajo. Busco conocer gente nueva, divertirme, etc.

De nuevo, la frase es un poco invención mía, pero refleja el tipo de cosas que suelen poner. Pues al principio, inocente de mí, pensaba: ¡anda! mira qué gente tan maja, positiva y abierta que aunque estén unos días fuera de su país/ ciudad no pierden las ganas de conocer gente. Hasta que casualmente el otro día leí un artículo de un joven que había viajado por todo el mundo sin pagar alojamiento a costa de dormir en casa de la gente que conocía por Tinder y descubrí el pastel ¡Aja!
Podéis leer la noticia pinchando aquí.

EL QUIÉN ES QUIÉN


Nos encontramos ante un espécimen misterioso, juguetón. Pues en sus fotos siempre suele salir acompañado de gente. Y no me refiero acompañado de chicas, dónde es fácil saber la identidad del susodicho (ayer vi a uno cuya foto de perfil era de él en actitud más que cariñosa con una chica, y viendo lo visto, me creo que haya gente que ponga fotos con sus ex o incluso novias actuales). Me refiero a chicos que en todas las fotos salen rodeados de otros chicos y que, si acaso, en la última foto, sale él de perfil, oscuro porque está a contraluz, o de espaldas mirando el paisaje y ahora ponte tú a averiguar quién es de entre todo ese grupo de amigos. Dentro de esta especie hay una sub-categoría con una mutación genética, la sinceridad. Y es que después de varias fotos con los amigos, en las que casi todos son, digamos, guapetes, a excepción de uno o dos digamos, menos agraciados, al final, en la últimísima foto de 10 fotos, aparece un selfie suyo y te das cuenta de que era el menos agraciado. Quizás sea algún tipo de estrategia para ver si alguna pica y desliza a la derecha antes de llegar al final. Me pregunto si les funcionará.


LOS PLURILINGÜES


De lenguas va la cosa. O eso les gustaría a ellos. Se trata de usuarios en cuyos perfiles aparecen, o bien varios emoticonos de banderas que entiendo yo que representan los idiomas que hablan, o abreviaturas tipo ENG/ITA/ESP, o bien expresiones como "busco practicar un poco de [inserte idioma aleatorio aquí]". El más popular, el inglés. Aunque el francés y el alemán tienen también numerosos adeptos. Es la versión, de nuevo, 2.0, de aquel marinero que tenía una amante en cada puerto. Porque ¿para que reducir tus conquistas a un cierto número de países de habla española cuando puedes abrirte a un mundo entero de posibilidades? Eso sí, para los que nos dedicamos a los idiomas como yo, clases y práctica gratis. No, si al final entre no pagar alojamiento y la práctica de idiomas voy a conseguir ahorrar y todo con esto del Tinder. 


HÍBRIDOS

La novena especie que, a su vez, engloba tantas sub-categorías como combinaciones posibles entre las ocho especies anteriores hay. Son los más comunes. Van desde mezclas poco sorprendentes como Plurideportistas + Hombres de las nieves a combinaciones genéticas tan inesperadas como Gym-Tonics + Catmen. Otros híbridos muy comunes que podréis encontrar son los Tinder-Surfers + Plurilingües o Los "hombres invisibles" + Catmen (solo veréis una foto de un gato).


Como llevo poco tiempo en esta app de citas no quiero parecer (ni me considero) una experta. Tinder es una vasta jungla y seguramente haya aún muchas especies (e híbridos) por descubrir. 
Seguiremos informando.
Cambio y corto. 


martes, 26 de junio de 2018

La jungla tinderiana


Entre tríos y sugar "daddys" anda la cosa.

***

Cogerle el truco a Tinder no me llevó más de dos minutos. Es muy fácil. Al registrarte configuras qué quieres que te aparezca, si chicos, chicas, o ambos. También el rango de edad. La verdad es que ya estuve una vez con un chico tres años menor que yo, así que para mí eso no es un impedimento, pero estoy en una etapa en la que me apetece conocer a hombres que me puedan aportar más estabilidad a mi ya de por sí inestable situación y, por norma general, (aunque por supuesto hay bastantes excepciones) a más edad, o más madurez, mayor probabilidad de encontrar esa "estabilidad". Así que delimito un rango de edad que va desde un año más que yo hasta 9 más. 
También debes rellenar datos tuyos, como tu edad, aunque tienes la opción de que no sea visible, y una pequeña presentación. A ver, ¿qué digo yo de mí?

P. X años. Sin trabajo y planteándome tomarme un año sabático para seguir formándome. Simpática, me gustan los animales. Bueno, los gatos no, pero porque soy alérgica ¿Deporte? Pues sinceramente practico poco, si es que hacer las tareas de casa se considera deporte, yo al menos sí lo considero. Fumadora, aunque el 30 de junio tengo pensado dejarlo. Me gusta el cine, las series, leer y salir con los amigos, pero más de cervezas o en una terracita que a una discoteca. Ah, por cierto. Tengo una niña, pero tranquilo, que no busco un padre, ya tiene uno, ni nadie que se haga responsable de ella. Simplemente que la acepte igual que a mí y la respete. Ya sabes, si te gusto, desliza a la derecha, si no, a la izquierda y ¡hasta luego!

Mmm... Por ahora mejor dejo la presentación en blanco.

También puedes poner varias fotos, e incluso vincular tu cuenta con tu perfil de Instagram, pero casi que por ahora prefiero que no, ya que allí tengo algunas fotos de mi niña y no me haría mucha gracia que decenas de extraños le estuviesen viendo la cara. Decido subir tres fotos sobre mí, pero ¿cuáles? Si quiero recibir algún que otro desliz hacia la derecha más me vale parecer potente y, seamos sinceros, eso era hace mucho tiempo en una galaxia muy muy lejana llamada "Antes del parto". Bueno, no quiero agobiarme, pero tampoco engañar a nadie, no vaya a ser que al final quede con alguien y se lleve una no muy grata sorpresa, así que elijo dos o tres fotos recientes (si es que por reciente entendemos de hace un año, pero bueno, ya había dado a luz, así que estaba siendo medianamente sincera con mi físico). Vale, ya está. Vamos Tinder, haz tu magia y enséñame tus mejores especímenes.
Y Tinder debió decir: ¡Claro que sí, guapi!

Una vez creada tu cuenta ya puedes empezar a ver fotos de, en mi caso, chicos. Primero me cercioré de que deslizar a la izquierda fuese rechazar, y a la derecha, que te gustaba. Pero ¿recordáis que en el post anterior cuando conté que estando con mis amigos salió el tema de Tinder a colación pegué oreja para enterarme bien de las anécdotas? Resulta que uno de ellos contó que a veces, si no se tenía cuidado, podías equivocarte y rechazar a alguien que te gustase o indicar que te gustaba alguien que no. Y lo peor, ¡podías dar sin querer un súper-like y todo! Para los no iniciados, un súper-like es algo así como un ME SÚPER-ENCANTAS, vaya que te has enamorado nada más ver una simple foto ¿Lo mejor? que si quieres rebobinar, ir hacia atrás, deshacer tu cagada, tienes que pagar. Y oye, como que todavía no me veo pagando en estos sitios. Así que decido ser precavida porque no me quiero equivocar y me doy cuenta de que en la parte inferior de la pantalla hay una X en el lado izquierdo y un corazón en el derecho. Voilá, ¿cómo que nadie me había contado esto? ¡Así imposible equivocarse!

Allá vamos. Primera foto. Las manos de una pareja entrelazadas. Le doy a la "i" de información. Resulta que era una pareja que buscaba chico o chica para hacer tríos. Máxima discreción. Vale, esto no es lo que me esperaba. De hecho hasta estoy un poco en shock. Ellos no podrán ver mi perfil o si yo estoy leyendo esta información ¿no? A ver si se van a creer que estoy interesada. Anda, no delires, dale a la X, solo ha sido un mal comienzo ¡Seguro que ahora vienen los tíos buenos, cultos y trabajadores! 
Sigo pasando, meh, chicos normales. Con algunos me basta su foto principal para saber que jamás podré tener feeling. Con otros tengo que mirar algunas de las demás fotos que han subido, pero nada, ninguno me llena ¿Lo más gracioso? Cuando aparecían chicos que me encantaban en sus perfiles había descripciones tipo:

...Apasionado de los gatos...

(¿Recordáis que soy alérgica?)

...Me encanta el deporte. Senderismo, pádel, surf, atletismo,...

(¿Entonces hacer las tareas no cuenta como deporte?)

Sigo pasando y, de repente, una foto de un chico muy interesante, con un toque intelectual y misterioso. Casi le doy al corazón, pero mi sexto sentido me dice que lea la "info". Bendito sexto sentido. La cosa venía a decir algo tal que así:

... casado, busco chica que necesite un sitio tranquilo donde estar, relajarse, fumar algo y divertirse conmigo (conversación, cine, series, sexo). En plan sugar daddy... El de la foto no soy yo, aunque me parezco.

W  T  F ?

Por un momento lo "flipo" en colores y ya sí que me planteo qué hago aquí. Me estoy desesperando porque no encuentro a nadie y para uno que me atrae resulta ser Míster Sugar Daddy. Es que me gustaba tanto la foto. Encima empiezo a pensar que si quitamos lo de casado, lo de que él no es el de la foto ni sugar daddy encaja con lo que busco. Tampoco son detalles tan importantes, ¿o sí? Chica, estás desvariando, dale a la X ¡YA!

Al principio iba muy lenta pasando perfiles, pero después de 15 minutos en Tinder ya me considero toda una una experta, tinderiana de pro,  el Máster en Tinder me van a dar. Empiezo muy chulita yo a darle caña cada vez más rápido a ver si me aparecía un perfil interesante de una vez. La buena noticia es que sí que aparecieron perfiles interesantes. La mala, que iba tan rápido que le di varias veces a la X sin querer. Me había venido yo muy arriba con lo del Máster...
Después de haber descartado con la dichosa X decenas de perfiles, a veces intencionadamente, a veces por error,  me empiezo a agobiar y me planteo, una vez más, quitarme la cuenta. No sé si realmente ahí voy a encontrar lo que busco. Me enciendo un cigarrillo y me digo a mí misma: "venga, unos cuantos perfiles más, no te rindas. Es que después de todo lo que has pasado eres demasiado exigente, baja un poco el nivel y verás. Son muchos chicos, alguno seguro que es un primor". Vale, bajaré el nivel. 

El mercado en Tinder es muy amplio. Hay perfiles para todo tipo de gustos y personalidades. Algunos más apetecibles que otros. Algunas presentaciones hasta te llegan a sacar una sonrisa, otras, bueno, dejémoslo en que hay gente que no debería tener acceso a Internet. Al final el día no ha ido tan mal. Creo que he pulsado unas cuatro veces el corazón, (¿o han sido cinco?) Poquitas para la cantidad de perfiles que he visto pero, menos es nada. Por lo pronto me desconecto, se hace tarde y tengo que ir a dormir. Veremos qué sorpresas tinderianas me depara el día de mañana. 

sábado, 23 de junio de 2018

Regístrate


Es oficial, estoy en el paro. Para ser más concretos, soy madre, soltera y parada ¡Bonita carta de presentación! U original cuanto menos. La parte positiva de todo esto es que el final de mi contrato ha coincidido con el comienzo del periodo estival, así que como tengo algo de dinero ahorrado, me voy a tomar unos días de descanso antes de volver a reestructurar mi vida. Pues no creáis que llevo soltera mucho tiempo. En teoría, ahora haría un mes que corté la relación definitivamente con el padre de mi hija. En la práctica, llevábamos mucho más tiempo separados y lo único que compartíamos, a parte de nuestra hija, era el mismo espacio físico e innumerables y agotadoras discusiones. De hecho, llevábamos meses sin dormir ni en la misma habitación.
De vuelta en casa de mi madre (sin más remedio y espero que no por mucho tiempo) con mi pequeña y con una vida entera por reestructurar no puedo evitar caer constantemente en pensamientos que rozan lo depresivo, así que, para poner remedio a ello, decido quedar para comer con mis amigas y así ponerlas al día sobre los últimos acontecimientos de mi separación. Benditas amigas.
Por suerte, la charla dramática dura poco, pues a mí tampoco me apetecía hablar mucho de ello, y enseguida pasamos a cotillear sobre los líos amorosos de las solteras del grupo ¡Cómo necesitaba echarme unas risas! Es ahí cuando me entero de que existe una app llamada Tinder, que sirve para ligar y con la que a mi amiga M le ha ido genial.
(INCISO: mentira cochina que no conociese Tinder, sabía lo que era, pero de verdad que creía que era una leyenda urbana que ahí pudieses conocer a gente "normal").
Ese día ya me picó el gusanillo del Tinder.
Unos días más tarde tenía también un almuerzo con otras amistades, y casualidades del destino, alguien saca el tema Tinder a colación. Esta vez me quedé al margen de la conversación pero sí que puse oreja para recabar información y anécdotas. Resulta que dos de los chicos que venían con nosotras habían tenido Tinder, y no, no eran chicos raritos, con pinta de psicópatas u orcos oscuros de las cavernas (me estoy dando cuenta de que tenía muy mala imagen de los usuarios de Tinder). No. Eran unos chavales guapos, inteligentes, con trabajo, con estabilidad, con cultura; vaya, que jamás habría pensado que hombres como ellos necesitasen en serio una app de citas para ligar. 
Interesante.
Luego encima irrumpe otro en la conversación y cuenta la típica historia de: "pues una amiga mía encontró novio por Tinder y ahora se van a casar".
- Venga ya, no me lo creo.
- Sí, sí. Y el novio es muy guapo y con no se qué carrera...
- A VER
Pues sí, el chico busca el perfil de Facebook de su amiga y... pibonazo al canto, tanto ella como él, todo hay que decirlo. 
Esa noche tuve pesadillas con mi ex, con Tinder, y con mi futuro.
Pero ya era demasiado tarde, el gusanillo del Tinder me había picado sin darme cuenta. Y la verdad, no entiendo ni por qué ¿Acaso busco echar un polvo? NO. Hombre tengo mis necesidades, como todo el mundo, pero me encuentro en un momento de mi vida en el que no me siento preparada para meterme en la cama con alguien a quien apenas conozco porque sí ¿Entonces, es que aún tras la mala experiencia que he pasado con el padre de mi hija, quiero volver a enamorarme? ¿Ya? ¿Tan pronto? NO. Por supuesto que no me cierro al amor, pues todavía soy muy joven. Sin embargo, ahora mismo lo que me pide el cuerpo es disfrutar un tiempo de la soledad que te brinda la soltería, centrarme en estabilizar mi futuro, el alcanzar mis metas y, por supuesto, en darle la mejor educación y apoyo a mi niña. 
Dicho esto, ¿qué cojones busco en Tinder? NO LO SÉ. Creo que es un cúmulo de cosas. Llevo tanto tiempo escuchando insultos de una persona, que me apetece que me regalen un poco el oído, para qué os voy a engañar. La ruptura con mi ex me ha hecho verme obligada a alejarme de lugares y personas de mi pasado, así que por otra parte, también me apetece conocer gente nueva, ver que hay más mundo que el pequeño círculo del que me rodeaba. También creo que es una buena válvula de escape. A veces, me veo sobrepasada por la situación general en la que vivo y, aunque soy muy de coger el toro por los cuernos, también necesito desconectar por unos minutos de lo que me rodea para centrarme en algo íntimo y personal. 
Es de noche, la peque ya se ha dormido y, mientras todos estos pensamientos me rondan por la cabeza, me enciendo un cigarrillo. Ya está .Para cuando doy la última calada y lo apago en el cenicero mi perfil está completo. Mi nombre, tres fotos, la edad y mi ciudad. 
1...
...2...
...3
¡Empezamos!
Un momento, si alguien no me gusta, ¿para dónde era?, ¿izquierda o derecha?

It's a match!

04:00 a.m. La peque se ha despertado y no es capaz de quedarse dormida por sí misma, así que me tumbo al lado de ella y me subo l...