sábado, 23 de junio de 2018

Regístrate


Es oficial, estoy en el paro. Para ser más concretos, soy madre, soltera y parada ¡Bonita carta de presentación! U original cuanto menos. La parte positiva de todo esto es que el final de mi contrato ha coincidido con el comienzo del periodo estival, así que como tengo algo de dinero ahorrado, me voy a tomar unos días de descanso antes de volver a reestructurar mi vida. Pues no creáis que llevo soltera mucho tiempo. En teoría, ahora haría un mes que corté la relación definitivamente con el padre de mi hija. En la práctica, llevábamos mucho más tiempo separados y lo único que compartíamos, a parte de nuestra hija, era el mismo espacio físico e innumerables y agotadoras discusiones. De hecho, llevábamos meses sin dormir ni en la misma habitación.
De vuelta en casa de mi madre (sin más remedio y espero que no por mucho tiempo) con mi pequeña y con una vida entera por reestructurar no puedo evitar caer constantemente en pensamientos que rozan lo depresivo, así que, para poner remedio a ello, decido quedar para comer con mis amigas y así ponerlas al día sobre los últimos acontecimientos de mi separación. Benditas amigas.
Por suerte, la charla dramática dura poco, pues a mí tampoco me apetecía hablar mucho de ello, y enseguida pasamos a cotillear sobre los líos amorosos de las solteras del grupo ¡Cómo necesitaba echarme unas risas! Es ahí cuando me entero de que existe una app llamada Tinder, que sirve para ligar y con la que a mi amiga M le ha ido genial.
(INCISO: mentira cochina que no conociese Tinder, sabía lo que era, pero de verdad que creía que era una leyenda urbana que ahí pudieses conocer a gente "normal").
Ese día ya me picó el gusanillo del Tinder.
Unos días más tarde tenía también un almuerzo con otras amistades, y casualidades del destino, alguien saca el tema Tinder a colación. Esta vez me quedé al margen de la conversación pero sí que puse oreja para recabar información y anécdotas. Resulta que dos de los chicos que venían con nosotras habían tenido Tinder, y no, no eran chicos raritos, con pinta de psicópatas u orcos oscuros de las cavernas (me estoy dando cuenta de que tenía muy mala imagen de los usuarios de Tinder). No. Eran unos chavales guapos, inteligentes, con trabajo, con estabilidad, con cultura; vaya, que jamás habría pensado que hombres como ellos necesitasen en serio una app de citas para ligar. 
Interesante.
Luego encima irrumpe otro en la conversación y cuenta la típica historia de: "pues una amiga mía encontró novio por Tinder y ahora se van a casar".
- Venga ya, no me lo creo.
- Sí, sí. Y el novio es muy guapo y con no se qué carrera...
- A VER
Pues sí, el chico busca el perfil de Facebook de su amiga y... pibonazo al canto, tanto ella como él, todo hay que decirlo. 
Esa noche tuve pesadillas con mi ex, con Tinder, y con mi futuro.
Pero ya era demasiado tarde, el gusanillo del Tinder me había picado sin darme cuenta. Y la verdad, no entiendo ni por qué ¿Acaso busco echar un polvo? NO. Hombre tengo mis necesidades, como todo el mundo, pero me encuentro en un momento de mi vida en el que no me siento preparada para meterme en la cama con alguien a quien apenas conozco porque sí ¿Entonces, es que aún tras la mala experiencia que he pasado con el padre de mi hija, quiero volver a enamorarme? ¿Ya? ¿Tan pronto? NO. Por supuesto que no me cierro al amor, pues todavía soy muy joven. Sin embargo, ahora mismo lo que me pide el cuerpo es disfrutar un tiempo de la soledad que te brinda la soltería, centrarme en estabilizar mi futuro, el alcanzar mis metas y, por supuesto, en darle la mejor educación y apoyo a mi niña. 
Dicho esto, ¿qué cojones busco en Tinder? NO LO SÉ. Creo que es un cúmulo de cosas. Llevo tanto tiempo escuchando insultos de una persona, que me apetece que me regalen un poco el oído, para qué os voy a engañar. La ruptura con mi ex me ha hecho verme obligada a alejarme de lugares y personas de mi pasado, así que por otra parte, también me apetece conocer gente nueva, ver que hay más mundo que el pequeño círculo del que me rodeaba. También creo que es una buena válvula de escape. A veces, me veo sobrepasada por la situación general en la que vivo y, aunque soy muy de coger el toro por los cuernos, también necesito desconectar por unos minutos de lo que me rodea para centrarme en algo íntimo y personal. 
Es de noche, la peque ya se ha dormido y, mientras todos estos pensamientos me rondan por la cabeza, me enciendo un cigarrillo. Ya está .Para cuando doy la última calada y lo apago en el cenicero mi perfil está completo. Mi nombre, tres fotos, la edad y mi ciudad. 
1...
...2...
...3
¡Empezamos!
Un momento, si alguien no me gusta, ¿para dónde era?, ¿izquierda o derecha?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

It's a match!

04:00 a.m. La peque se ha despertado y no es capaz de quedarse dormida por sí misma, así que me tumbo al lado de ella y me subo l...